Síntomas del tracto urinario inferior

Los síntomas del tracto urinario inferior son un conjunto de síntomas producidos por la afectación de la vejiga, la próstata o la uretra. Estos síntomas pueden aparecer por separado, pero en muchas ocasiones se dan de forma conjunta. Se dividen clásicamente en síntomas que ocurren durante el llenado de la vejiga (síntomas de llenado), aquellos que ocurren durante el vaciado de la vejiga (síntomas de vaciado), y los que ocurren al finalizar la micción (síntomas postmiccionales). Entre ellos se incluyen los siguientes:

  1. Síntomas de llenado:
  • Nicturia: es la necesidad de levantarse a orinar 1 o más veces por la noche con la consecuente interrupción del sueño.
  • Urgencia: consiste en la necesidad urgente de orinar sin poder retrasar el momento de la micción.
  • Polaquiuria: se presenta como la necesidad de orinar con elevada frecuencia, muchas veces acompañado con micciones de bajo volumen.
  1. Síntomas de vaciado:
  • Disuria: consiste en el dolor o escozor al realizar la micción.
  • Dificultad para el inicio de la micción: al paciente le cuesta iniciar la micción con retraso en el comienzo de la misma.
  • Disminución de fuerza en el chorro de la micción: la fuerza del chorro de la orina o flujo urinario se puede ver disminuido, presentando un chorro débil que puede ser además disperso.
  • Chorro entrecortado: cuando existe dificultad miccional, el chorro de la orina puede dejar de presentar un flujo continuo y aparecer de forma entrecortada.
  • Goteo terminal: aparece cuando la micción no finaliza de forma brusca sino que termina en forma de goteo.
  1. Síntomas postmiccionales:
  • Goteo postmiccional: es la presencia de goteo tras finalizar la micción.
  • Tenesmo vesical: se trata de la sensación persistente de ganas de orinar tras haber finalizado la micción.
  • Sensación de vaciado incompleto: consiste en la sensación de no haber vaciado completamente la vejiga tras terminar de orinar.

Casi todos estos síntomas pueden aparecer de forma aislada sin tener un claro significado patológico, aunque cuando aparecen de forma continua y asociados entre ellos suele significar que hay alguna alteración del aparato urinario inferior (vejiga, próstata o uretra).

El urólogo podrá realizar una exploración básica y orientada, incluyendo en el caso del varón la inspección del pene y el tacto rectal para evaluar el tamaño y consistencia prostática, y en la mujer una inspección vaginal para descartar prolapsos genitales y otras alteraciones.

Entre las pruebas que puede solicitar su urólogo para estudio de las posibles causas de estos síntomas se encuentran las siguientes:

  • Sistemático de orina: su objetivo es buscar alteraciones en la orina y hacer una orientación inicial de las posibles causas.
  • Urocultivo: sirve para establecer el diagnóstico de infección de orina, y además nos permite conocer la bacteria causante de la misma y los antibióticos más apropiados.
  • Flujometría: es una prueba sencilla que consiste en orinar en un aparato que mide el volumen y flujo de la orina, dando una información objetiva de la calidad de la micción. Además se puede comprobar el vaciado completo o no de la vejiga tras la micción con ecografía o sondaje.
  • Ecografía de aparato urinario: nos permite descartar causas como piedras vesicales o tumores como causa de estos síntomas, además de poder evaluar el tamaño prostático en los varones.
  • En otros casos y en función de los hallazgos en las anteriores pruebas, puede ser necesario realizar pruebas más específicas como citologías de orina, cistoscopia o un estudio urodinámico, aunque en la mayoría de los casos no resultan necesarias.

La causa de estos síntomas es variable y nos guiará en su orientación inicial su forma de presentación. Si los síntomas han aparecido de forma aguda en un corto período de tiempo, es probable que sea secundario a una infección de orina.

En cambio, si los síntomas tienen una evolución progresiva a lo largo de meses es más probable que sea secundario a una alteración de la función del aparato urinario inferior. Ésta alteración puede ser secundaria a un mal funcionamiento vesical, a una obstrucción del vaciado de la vejiga o a una combinación de ambas cosas.

En los varones, la causa más frecuente de alteración en la función del aparato urinario inferior es la obstrucción al vaciado producido por el crecimiento de la próstata que se da de forma habitual a partir de los 50 años por efectos hormonales. Esta dificultad para el vaciado puede requerir tratamiento farmacológico o quirúrgico en función de su gravedad.

En las mujeres, la aparición de estos síntomas de forma progresiva suele ser secundario a una alteración funcional de la vejiga más que a un problema de vaciado. Algunas de las alteraciones funcionales más frecuentes causa de estos síntomas son la vejiga hiperactiva, la parálisis de la vejiga o la obstrucción del vaciado por prolapso de órganos genitales (“vejiga caída”).

Entre las causas que producen un problema de vaciado, también podemos encontrar la estrechez de la uretra en algún punto de su trayecto. Aunque este problema es más frecuente en el varón que en la mujer por la longitud de la uretra, es una causa infrecuente en ambos sexos.

El tumor de vejiga o de próstata son causas muy infrecuentes de este tipo de síntomas, aunque su urólogo realizará pruebas para descartarlas.

Información del autor

Manuel Fernández Arjona
Especialista en Urología
Hospital Universitario del Henares
Alcalá de Henares