Infecciones en el paciente hospitalizado

¿Qué es?

Actualmente se emplea el término infección relacionada con la asistencia sanitaria para aquellas infecciones que se asocian con la atención médica. No sólo incluye los casos de infecciones que se desarrollan durante la estancia en un centro sanitario sino también en pacientes que han estado ingresados en los 3 meses anteriores, en infecciones en personas que se encuentran residencias o centros de larga estancia, aquellos que están recibiendo tratamiento por una vía vascular, hemodiálisis o quimioterapia  y para aquellos a los que se realizan curas de una herida en su domicilio.

La importancia de diferencias este tipo de infecciones de aquellas que se producen en un ámbito comunitario es que los microorganismos que las producen son distintos y suelen ser más difíciles de tratar ya que con frecuencia se muestran resistentes a determinados antibióticos.

Por qué se produce

Las infecciones en el paciente hospitalizado se producen por múltiples motivos que en ocasiones pueden ser prevenibles. Por ejemplo, dentro de la urología el empleo de sonda vesical es el principal factor de riesgo de infección urinaria. Otros tipos de catéteres como son las vías venosas también son una posible fuente para el desarrollo de infecciones.

La existencia de incisiones como consecuencia de la realización de intervenciones también son una potencial puerta de entrada de los microorganismos. En ocasiones, los gérmenes responsables de la infección proceden de materiales de equipo médico.

Sin embargo, en muchas ocasiones este tipo de infecciones pueden ser prevenidas. Hay que tener presente que existe una causa de infecciones en el paciente hospitalizado donde se puede tener una labor preventiva muy sencilla. Los microorganismos que causan las infecciones muchas veces se encuentran en el personal sanitario o familiares que visitan a los pacientes ingresados. Por ello, una correcta higiene de manos es esencial.

¿Cómo se diagnostica?

La infección en el paciente hospitalizado puede sospecharse en caso de que existan los siguientes síntomas:

  • Fiebre
  • Síntomas inflamatorios en la zona de una herida quirúrgica o de un catéter (enrojecimiento, inflamación, dolor)

El diagnóstico exacto puede requerir la toma de cultivos y la realización de pruebas de imagen.

Infecciones urinarias relacionadas con catéter urinarios: son infecciones que afectan a la vejiga o incluso los riñones que se desarrollan debido a la presencia de una sonda vesical u otro catéter urinario. Cuanto más tiempo se esté con el catéter, existe un mayor riesgo de infecciones urinarias. En personas con sonda vesical se sospecha la existencia de infección urinaria en caso de dolor en la zona baja del abdomen, sangre en la orina, dolor o quemazón al orinar una vez se retira la sonda vesical. Para prevenir las infecciones de orina en pacientes con sonda vesical se aconseja:

  • Evitar su utilización cuando no sea necesario
  • Llevar la bolsa que recoge la orina siempre por debajo del nivel de la vejiga
  • No bloquear la libre salida de orina por el tubo
  • Realizar higiene diaria
  • No es necesario utilizar productos antisépticos de rutina y no deben aplicarse productos antibióticos para la limpieza.

Infección de la herida quirúrgica: la mayoría de los pacientes que son intervenidos quirúrgicamente tienen una buena evolución tras la cirugía. Sin embargo, en algunos casos existe infección en la zona donde se ha realizado la operación. El drenado de líquido espeso por la incisión quirúrgica junto con signos inflamatorios e incluso fiebre sugieren la existencia de infección de la herida quirúrgica. Entre los factores de riesgo de infección y las medidas preventivas se incluyen:

  • Padecer ciertas enfermedades como diabetes mellitus o trastornos inmunológicos puede conllevar mayor riesgo de infección. En caso de infección antes de la cirugía, hay que instaurar un tratamiento adecuado para disminuir la existencia de infección de la herida quirúrgica
  • Rasurar la zona donde se ha de realizar la incisión para la cirugía conlleva irritación de la piel y, por ello, aumenta el riesgo de infección. En caso que se requiera eliminar el vello, éste debe ser recortado preferentemente con maquinilla eléctrica inmediatamente antes de la cirugía o siguiendo las instrucciones que le indique el personal sanitario. No utilizar cuchillas, y si se realiza eliminación del vello con cera se aconseja al menos 5 días antes de la intervención.
  • Siga las indicaciones del personal sanitario sobre la necesidad de baño antes de la intervención quirúrgica. En ocasiones se requiere en empleo de antisépticos.
  • Evite que sus familiares y acompañantes toquen la herida quirúrgica.

¿Qué puedo hacer para prevenir las infecciones hospitalarias?

Las medidas para evitar las infecciones deben aplicarse tanto en el hospital como en el resto de los ámbitos, incluyendo el domicilio.

Lavado de manos

Es una sencilla maniobra que previene la aparición de infecciones.

  • Debe realizarse por el personal sanitario antes de tener contacto con los pacientes.
  • El lavado de manos también es aplicable a todos los visitantes al hospital y debe llevarse a cabo cada vez que se entre en la habitación.
  • Deben lavarse las manos con agua y jabón tras utilizar el aseo, antes de comer o antes de tomar material médico…
  • Para personas que ayudan en tareas de asistencia como son cambio de ropa y aseo, también debe realizarse previamente lavado de manos.
  • En caso de toser o estornudar, hay que cubrir la boca y la nariz y posteriormente lavarse las manos.
  • Pedir al resto de personas que le acompañen que realicen una adecuada higiene de manos.

Retirada precozmente de todo tipo de catéteres

Mantener de forma innecesaria sondas vesicales, vías venosas u otros dispositivos médicos se asocian con desarrollo de infecciones. Por ello, deben retirarse tan pronto como sean posible.

En caso que se proceda al alta domiciliaria portando un catéter (por ejemplo, una sonda urinaria), asegúrese de conocer cómo debe mantenerlo y manipularlo.

Otras medidas:

En caso que le prescriban antibióticos, cumpla el tratamiento de acuerdo a las recomendaciones de su médico. No consuma antibióticos sin prescripción médica.

En ocasiones, un paciente ingresado con una infección causada por gérmenes que son resistentes a múltiples antibióticos requiere aislamiento en una habitación individual. En estos casos, hay que extremar las medidas de contacto y puede ser necesario el empleo de mascarilla, bata, guantes para estar en contacto con el paciente. Además, de minimizar el número de visitas deben cumplirse las medidas de aislamiento indicadas por el personal sanitario.

Información del autor

José Medina Polo
Doctor en Medicina, Urólogo, FEBU
Servicio de Urología
Hospital Universitario 12 de Octubre
Madrid